Instituto Carolina Estrada de Martínez (A-243)

Educando con Amor para la Vida
Jueves 12 de Diciembre de 2019

Nuestro Patrono

 

Vicente de  Paul nació en las afueras de la aldea de Puy, un pueblito muy pobre al suroeste de Francia en 1581.  Su niñez la pasó en el campo ayudando a sus padres en el pastoreo de las ovejas. Desde pequeño era sumamente generoso en ayudar a los pobres.

Los papás lo enviaron a estudiar con los padres franciscanos y luego en la Universidad de Tolouse. A los 20 años, en 1600, fue ordenado sacerdote ,época en que Francia era azotada por la pobreza.

A medida que fue creciendo tuvo muchas aspiraciones como cualquier otro joven, pero un día reflexionó sobre  una frase de Jesús que había leído muchas veces pero no siempre había meditado: “Lo que hagáis hagáis a  uno de estos pequeños, mis hermanos, los pobres, a Mí me lo hacéis”.

A partir de allí se dio cuenta que NO BASTABA con “ Amar a Dios” y  nada más, pensando : ¿De qué sirve revestir a Jesucristo de sederías en su templo si dejamos que padezca frío afuera? Entonces decidió entregar su vida a los pobres con el  objetivo de REDIMIRLES DE SU POBREZA y AYUDARLES A ADQUIRIR SU DIGNIDAD DE HOMBRES.

Un 17 de abril de 1625, junto a otros jóvenes,  formó la “CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN”,  cuyo objetivo era: “Anunciar el evangelio a los pobres y ayudarlos en sus miserias”.

Por otra parte,  las mujeres que querían demostrar su amor a Dios entregando su vida totalmente para cumplir el mismo objetivo,  formaron la Compañía de las “Hijas de la Caridad” (fundada el 29 de Noviembre de 1633) de la mano de Luisa de Marillac,  con el apoyo permanente de  Vicente de Paul.

Luego bajo el impulso de Vicente, se fueron organizando algunas mujeres en asociaciones laicas (de caridad) .  Acudían a las necesidades de los pobres y enfermos,  principalmente a los niños más desamparados, huérfanos o abandonados por sus madres. Época de   plagas,  guerra y  hambre , que azotaban  Francia. Así , las “Asociaciones de Damas de Caridad” los recogía brindándoles lo indispensable para vivir y crecer, convirtiéndose en sus Protectoras.

En sus últimos años su salud comienza a deteriorarse, no impidiéndole inventar y dirigir nuevas y numerosas obras de caridad. Lo que más le conmovía era que la gente no amara a Dios. Exclamaba: “No es suficiente que yo ame a Dios. Es necesario hacer que mi prójimo lo ame también”.

El 27 de septiembre de 1660  pasó a la eternidad a recibir el premio prometido por Dios a quienes se dedican a amar y a hacer el bien a los demás. Tenía 80 años.

El impacto fundador de san Vicente sigue vivo en todo el mundo a través de sus dos congregaciones: “Congregación de la misión” (sacerdotes)  e “Hijas de la Caridad” (religiosas) y de  innumerables organizaciones laicas (Conferencias de san Vicente,  Asociaciones  de caridad, Equipos marianos, voluntarios vicentinos …) que siguen haciendo vivo el Evangelio, a su estilo vicenciano,  “misionando, trabajando por amor en orfanatos, hospitales, geriátricos, psiquiátricos, escuelas, etc…. Con el único objetivo de AYUDAR A TODOS (sin distinción de raza, nacionalidad, religión o sexo)  a descubrir su SER persona conscientes de su propia DIGNIDAD COMO SER HUMANO E HIJO DE DIOS, demostrando que CRISTO ESTÁ RESUCITADO  en todos.

 

¿Por qué decimos que San Vicente es Santo ?

Principalmente se debe tener en claro que el santo ha sido una persona común y corriente demostrando  en su vida ,con hechos concretos , que se puede ser un cristiano “en serio”. No refiriéndonos a una persona perfecta sino que se esforzó por cambiar (con la ayuda de Jesús) aquellas cosas que debían ser cambiadas.

Entenderemos entonces que Vicente no nació santo, se hizo santo. Comenzó su sacerdocio con el único objetivo de hacer una carrera brillante, pero pasó por severas pruebas que le fueron templando su carácter “bilioso y amargo”, como él mismo lo definiera.

Recordaría un día , con dolor: “Estando yo en el colegio de los padres franciscanos vino a verme mi padre. Y me negué a recibirlo porque era un pobre campesino, rengo y harapiento, con lo que incurrí en una falta grave”. Más tarde Vicente aceptaría y amaría a su padre “tal cual era” y trabajó incansablemente para transformar su carácter, tomando como modelo a San Francisco de Sales.

Hizo votos de dedicar toda su vida a socorrer a los necesitados y consagrándose totalmente a la caridad es como comienza su verdadera historia gloriosa.

Luego de su muerte, el 27 de septiembre de 1660, la Iglesia estudió su vida y su obra, y luego de un tiempo es , primero beatificado : el 13 de agosto de 1729 y luego canonizado el 16 de junio de 1737. Destacando su figura como MODELO DE CRISTIANO y como PROTECTOR e INTERCESOR entre Jesús y nosotros, escuchando nuestras oraciones y presentándoselas a Jesús unidas a su propia oración.

El Santo Padre León XIII proclamó a este sencillo campesino como Patrono de todas las asociaciones católicas de caridad.

San Vicente nos recuerda permanentemente que TODOS – sin excepción- podemos llegar a ser santos.

Instituto Carolina Estrada de Martinez: Sitio Oficial | Av del Campo 1653 | 45210258 | dac_icem@yahoo.com.ar